Rankings de Nuevas Tecnologias

 

Las 7 tecnologías emergentes más importantes de 2023 y cómo impactarán al mundo

El informe "Top 10 Emerging Technologies 2023", del Foro Económico Mundial en colaboración con Frontiers, reúne las perspectivas de más de 90 académicos, líderes industriales y futurólogos de 20 países de todo el mundo, para poner de relieve las tecnologías con más probabilidades de influir en las personas y el planeta en los próximos tres a cinco años.Desde soluciones sostenibles que ayuden a combatir el cambio climático hasta modelos generativos de IA que supongan un cambio radical, he aquí las 10 tecnologías emergentes con más probabilidades de mejorar nuestras vidas en el futuro.

Combustible de aviación sostenible

El sector de la aviación genera entre el 2% y el 3% de las emisiones mundiales de CO2, pero todas las regiones del mundo registrarán grandes aumentos de aquí a 2050. A diferencia de muchas otras industrias, la relación peso/potencia de las baterías hace que la electrificación sea un reto. Ahí es donde entra en juego el combustible de aviación sostenible (SAF, por sus siglas en inglés).
Los combustibles sintéticos se fabrican a partir de fuentes biológicas, como la biomasa, o no biológicas, como el CO2, y pueden utilizarse con la infraestructura y los equipos de aviación existentes. En la actualidad, los SAF cubren alrededor del 1% de la demanda de combustible de la industria de la aviación. Esta cifra debe aumentar hasta el 13-15% en 2040 para ayudar al sector a alcanzar las emisiones netas cero en 2050, según el informe.



Sensores microscópicos para plantas

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la producción mundial de alimentos tendrá que aumentar un 70% de aquí a 2050 para alimentar a una población mundial cada vez mayor. La vigilancia de los cultivos es un elemento clave para alcanzar este objetivo.

Los análisis tradicionales del suelo y las inspecciones visuales de los cultivos son caros y requieren mucho tiempo, lo que ha dado lugar a la supervisión mediante datos de satélite de baja resolución y, más adelante, drones y tractores equipados con sensores.


Computación sostenible

El crecimiento exponencial de la IA, la computación en la nube y de otras tecnologías requiere una capacidad de procesamiento de datos cada vez mayor, más potente y más abundante. Los centros de datos consumen el 1% del total de la producción mundial de electricidad, pero alimentar nuestra sociedad digital, cada vez más ávida de datos, significa que esta cifra va a aumentar.

IA Generativa

La reciente introducción de modelos lingüísticos basados en IA, como ChatGPT, ya ha repercutido en la vida de escuelas, universidades y lugares de trabajo, y si se utilizan adecuadamente, estas herramientas pueden aumentar la productividad y el rendimiento
creativo.
Sin embargo, la tecnología generativa de inteligencia artificial va más allá de la producción de textos escritos, imágenes y sonido, con aplicaciones que incluyen el diseño de fármacos para tratar afecciones médicas específicas, la arquitectura y la ingeniería. Los ingenieros de la NASA están desarrollando sistemas de IA para crear instrumentos espaciales ligeros, reduciendo el tiempo de desarrollo y mejorando el rendimiento estructural, por ejemplo.

Virus de diseño

Los llamados bacteriófagos, o fagos, son virus que identifican e infectan tipos específicos de bacterias con información genética. Los recientes avances en bioingeniería permiten a los científicos manipular los microbiomas para aumentar el bienestar humano y animal y la productividad agrícola.

Mapas ómicos

El cuerpo humano es un conjunto de unos 37,2 billones de células que trabajan juntas. Las ciencias ómicas son las ciencias que permiten estudiar un gran número de moléculas, implicadas en el funcionamiento de un organismo.

Para entender cómo funcionan estos procesos microbiológicos, los científicos han desarrollado un método espacial que combina técnicas avanzadas de imagen con sofisticados procesos de secuenciación del ADN para cartografiar los procesos biológicos a nivel molecular.





Electrónica neuronal flexible

Las interfaces cerebro-máquina (IMC) permiten la comunicación directa entre el cerebro y computadores externos. Hasta ahora, la tecnología se basaba en componentes electrónicos rígidos y estaba limitada por el desajuste mecánico y geométrico con el tejido cerebral. Pero los avances en electrónica flexible y materiales más biocompatibles suponen una experiencia menos invasiva para los pacientes. Las tecnologías de tipo IMC ya se utilizan para tratar a pacientes con epilepsia y con prótesis que utilizan electrodos para conectar con el sistema nervioso.



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